UNA SOLUCIÓN PARA EL CONTROL DE LA TEMPERATURA EN LA INDUSTRIA ALIMENTARIA

La temperatura es una de las variables importantes en muchos procesos de fabricación. La falta de control de este aspecto puede generar inconvenientes en la maquinaria y en el producto final.

SMC

Cuando el caso es controlar con precisión importante la temperatura de una matriz o de un molde la cuestión requiere cierta atención, sobre todo en el rango de variación aceptable. Seguramente, la solución a esta necesidad esté asociada a la aplicación de un Thermo Chiller o termo-refrigerador.

Los chillers se han convertido en un producto fundamental para la industria alimentaria y del envase debido a los diversos beneficios que aportan. Controlar la temperatura en determinadas fases del proceso productivo permite prolongar la vida de la instalación y aumentar la calidad del producto final.

Básicamente, un Thermo Chiller es un equipo para mantener constante la temperatura de un fluido y en consecuencia la de un dispositivo que requiera una temperatura de trabajo que se mantenga entre límites estrechos y precisos.

Una de las aplicaciones iniciales de estos equipos es en la fabricación de semiconductores ya que éstos requieren constancia y precisión de la temperatura durante el proceso. El campo de aplicación a otras industrias, como por ejemplo a la industria alimentaria y en particular al envasado son usuarios de estos equipos.

Termo Chiller

Las aplicaciones fueron creciendo con el tiempo y así vemos que hoy se utilizan en:

Máquinas impresoras;

Equipo de refrigeración de reactivos;

Control de temperatura de adhesivos y pinturas;

Refrigeración de moldes;

Equipos de embalajes;

Equipos para pulverizado;

Marcado Láser;

Blisteras, entre otras.

SMC cuenta con equipos a la medida de su necesidad. Equipos de uso general hasta equipos de uso específico como ser baños termoeléctricos con aplicación de efecto Peltier. Entre los de uso general en la industria se destacan las series HRSE y HRS, los hay de precisión media y alta precisión, así como refrigerados por aire o por agua.

Entre otras características, los chillers de SMC cuentan con autodiagnóstico y comunicación. Estas funciones hacen de los equipos instrumentos imprescindibles para resolver los problemas que podrían presentarse durante la producción y para conocer si la temperatura está dentro de la tolerancia requerida.

Más información: www.smcar.com.ar