NORMA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA BRC, VERSIÓN 8

El mercado británico se destaca por su nivel de importación y exigencias de calidad. Se calcula que un tercio de los alimentos que se consumen en Gran Bretaña son importados. Desde todo el mundo, llegan diversos alimentos como carne vacuna, ovina y aviar, miel, frutas y hortalizas frescas.

Norma

Dentro de los protocolos exigidos por el mercado británico, se destaca la Norma Mundial de Seguridad Alimentaria BRC (British Retail Consortium) creada por el Consorcio Británico de Minoristas del Reino Unido (British Retailer Council) para las empresas fabricantes de alimentos que suministran productos en el mercado minorista de ese país.

Esta norma técnica, cuya implementación y posterior certificación es un elemento clave para acceder al mercado británico, tiene por objeto especificar los requisitos de inocuidad, calidad y funcionamiento que deberá observar toda organización dedicada a la fabricación de productos alimenticios.

Ha sido desarrollada para guiar a los minoristas en el cumplimiento de sus obligaciones legales y de protección al consumidor, a partir de una base común para la certificación de empresas que provean a los minoristas. La certificación obtenida bajo la norma cuenta con el reconocimiento de un gran número de minoristas, empresas del sector de la alimentación y productores de todo el mundo a la hora de evaluar las capacidades de sus proveedores.

La norma BRC tuvo su primera versión en 1998 y luego sufrió diferentes actualizaciones. Cada versión supone nuevos desafíos y requisitos a cumplir. En agosto de 2018 se dio a conocer la versión 8 de esta norma, que entra en vigencia a partir de febrero de 2019.

Food Processing

Cambios en la versión 8 de la Norma BRC

Cultura de inocuidad alimentaria: En la versión 8 se introduce la obligación de la empresa de generar y asegurar una “cultura de la inocuidad alimentaria”, como parte del compromiso que debe adoptar la alta dirección.

Este concepto es el conjunto de actitudes, valores y convicciones prevalentes en el establecimiento con relación a la importancia que el producto sea inocuo y la confianza en los sistemas, procesos y procedimiento de seguridad de los alimentos.

Este requisito representa un gran desafío para las empresas de alimentos dado que deben tener un plan de actividades donde se involucre a todas las áreas relacionadas con la inocuidad alimentaria, definir cómo se van a medir estas actividades, los plazos para realizarlas y la revisión de la eficacia.

Entre las herramientas para generar una cultura de inocuidad alimentaria se encuentran:

Las capacitaciones del personal de todas las áreas de la empresa donde se deberá incluir la importancia de su tarea y cómo afecta a la inocuidad.

El área de sistemas también se incluye porque los fallos en la ciberseguridad deben contemplarse en el plan de gestión de incidentes. Aquí se ve claramente una adaptación a los avances en la industria de alimentos donde los registros digitales tienen un rol fundamental en los sistemas de gestión de inocuidad.

Manipulación Preparadas

Otro cambio vinculado a la cultura de inocuidad es la necesidad de crear un sistema anónimo de denuncias para que el personal pueda reportar los incidentes que afecten la inocuidad, legalidad o calidad de los productos. Por ejemplo, estableciendo una línea telefónica exclusiva para recibir las denuncias. La dirección debe asegurar que se registran las denuncias y se tomen medidas.

Auditoría interna: La nueva versión establece que el programa de auditoría debe fijar 4 fechas diferentes para la realización de la auditoría interna. Esta novedad ayuda a las empresas a organizar sus programas de auditoría durante el año.

En la misma, mínimamente se deben incluir el sistema HACCP, los pre-requisitos y los procedimientos para cumplir con la norma y ahora también los planes de defensa de los alimentos y de fraude alimentario.

Defensa de los alimentos: En línea con los avances legislativos a nivel internacional y sobre todo con la aparición del Acta de Modernización de Seguridad Alimentaria (FSMA) en Estados Unidos, el concepto de defensa de los alimentos se incorpora al lenguaje de BRC V 8.

El concepto de defensa alimentaria se refiere a los procedimientos implementados para garantizar la seguridad de las materias primas y los productos frente a robos y daño malintencionados. Con la nueva versión es necesario evaluar riesgos y planes de mitigación de manera que, cuando las amenazas sean concretas, se diseñen planes de acción para mitigar esos riesgos.

Monitoreo ambiental: Se agregó una nueva sección sobre el monitoreo ambiental que debe tener el establecimiento para determinar:

  • El protocolo de muestreo
  • La frecuencia de los controles
  • Los patógenos a monitorear
  • Los puntos donde se toman las muestras
  • Los análisis a realizar.
  • Estos aspectos se deben documentar y revisar con frecuencia anual, como mínimo o cuando ocurran cambios significativos en los riesgos.

BRC

Nuevos capítulos

La versión 8 cuenta con 2 nuevos capítulos: el 8 y el 9.

El capítulo 8 dispone los requisitos especiales cuando en el establecimiento existan zonas de alto riesgo, zona de cuidados especiales y zonas de cuidados especiales a temperatura ambiente. Estos requisitos se agruparon en un capítulo para reforzar los cuidados requeridos en estas zonas donde los alimentos tienen mayor exposición a las contaminaciones del ambiente.

El capítulo 9 trata sobre los productos que son vendidos y almacenados en el sitio que se está certificando, pero no son elaborados ahí bajo la gestión de la empresa. Esta sección contiene los controles necesarios a realizar en estos productos y a diferencia de la versión anterior donde era un módulo voluntario, hoy es parte del protocolo y se incluye en la auditoría.

Más información: www.brcglobalstandards.com

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