LUBRICANTES DE GRADO ALIMENTARIO, LAS CLAVES PARA UN ÓPTIMO RENDIMIENTO

Los fabricantes de alimentos, de equipos originales (OEM) y los productores de lubricantes continúan trabajando de cara a mejorar el rendimiento de los lubricantes de grado alimentario. FUCHS, como empresa referente del sector, no se queda atrás en este desafío.

Lubricantes de grado alimentario

La lubricación es un aspecto crucial dentro de la industria alimentaria. Sin una lubricación adecuada, la mayoría de la maquinaria se averiaría después de un periodo de tiempo, algo que no solo es una realidad para los equipos de procesamiento de alimentos, sino también para el resto de los sectores. La diferencia con la industria alimentaria, es que los lubricantes utilizados deben estar diseñados para cumplir aspectos como la limpieza, prevención de la contaminación, salud y seguridad, así como para proporcionar un buen rendimiento técnico.

Históricamente, se ha creído que los lubricantes de la industria alimentaria no cumplían con los niveles de rendimiento de los lubricantes estándar. No obstante, en los últimos años se han llevado adelante desarrollos significativos, con FUCHS y otros importantes fabricantes de lubricantes colaborando estrechamente con los OEM y la industria alimentaria para proporcionar lubricantes de alto rendimiento.

Los procesos y los equipos de producción están diseñados y desarrollados otorgándole a la higiene una importancia crucial. Los lubricantes deben diseñarse como parte de una especificación global, y las restricciones a la hora de especificar sistemas de lubricación parece que son más exigentes que en otros sectores industriales. Hasta hace unos años, el químico de formulación estaba muy restringido por el número limitado de aditivos y aceites base permitidos, y en consecuencia no siempre ha sido posible alcanzar elevados niveles de rendimiento del lubricante.

Los aceites base sintéticos como las polialfaolefinas, ésteres, glicoles, aceites de silicona y poliéteres se están utilizando cada vez más, y se ha hecho un progreso considerable en cuanto al refinamiento de los aceites blancos, prácticamente los únicos aceites base utilizados en las aplicaciones alimentarias durante décadas. La tecnología de los aditivos también han progresado significativamente otorgándoles a los químicos de formulación mayores posibilidades para mejorar el rendimiento mientras trabajan dentro de las estrictas directivas que regulan los lubricantes de grado alimentario.

En consecuencia, ahora los lubricantes modernos para la industria alimentaria logran perfiles de rendimiento, al menos, tan altos como aquellos de los lubricantes sintéticos convencionales.

Certificaciones
FUCHS proporciona documentación de registro NSF para cada uno de los lubricantes CASSIDA, además de facilitar: Certificados religiosos como Halal y Kosher; Prueba de ausencia de OGM (organismos genéticamente modificados); Prueba de ausencia de EEB; y Prueba de la ausencia de alérgenos (directiva 2003/89 CE).

Seguimiento y monitoreo

Una monitorización continua de las condiciones del lubricante es importante en cualquier industria, pero en el sector alimentario cobra una mayor significancia. Es importante recordar que los análisis y la información relacionada con la toxicidad de los lubricantes y de los aditivos que contienen se refieren a los lubricantes nuevos antes de que se hayan utilizado. La planta y los equipos en las plantas de fabricación de alimentos no difieren significativamente de los utilizados en otras industrias, pero el entorno en el que se utilizan presenta cierto número de retos únicos y complejos. La necesidad diaria de lavar la maquinaria con productos de limpieza agresivos a alta presión aumenta la posibilidad de contaminación del lubricante, y las sustancias altamente reactivas, como el jugo de frutas, pueden degradar los aceites y las grasas. A menudo, los procesos industriales tienen lugar a temperaturas extremas, desde sistemas de congelación a hornos de altas temperaturas.

Además, es posible que el lubricante se contamine por influencia externa, como con  agua pulverizada y productos de limpieza, lo que puede originar reacciones. No solo estos productos de reacción representan un peligro potencial de contaminación, sino que pueden tener un efecto perjudicial  en la planta de producción. La vida útil del aceite se vería reducida con el consiguiente riesgo de desgaste prematuro de los componentes de las máquinas por lo cual se deberían realizar cambios de aceite más frecuentes. El nivel de degradación del lubricante solo se puede determinar de forma precisa tomando muestras de aceite y analizandolas.

Los análisis periódicos de las muestras de las transmisiones, compresores y unidades de potencia hidráulica revelan los patrones de desgaste en componentes clave de la maquinaria y permiten examinar las condiciones químicas y físicas del lubricante, incluida cualquier impureza o contaminación. FUCHS puede proporcionar una monitorización periódica de las condiciones del aceite, así como formación para el personal del cliente responsable de la administración de los sistemas de lubricación.

La mejor opción

La línea de lubricantes grado alimentario CASSIDA de alta performance posee todas las certificaciones y registros necesarios que requiere la industria de la producción de alimentos y bebidas. Combinado con programas de mantenimiento de lubricación cuidadosamente planeados e implementados, además de soporte técnico y capacitación por parte de expertos, FUCHS les  brinda a los fabricantes de alimentos la máxima tranquilidad al saber que han minimizado el riesgo de contaminación del producto.

Más información: www.fuchs.com/ar