Listeriosis, prevenir es mejor que curar

La Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) alerta a las mujeres embarazadas como población de riesgo y a la gente en general, sobre los peligros de la listeriosis. Una enfermedad transmitida por los alimentos.

listeriosis bacteria

Listeriosis se trata de una enfermedad ocasionada por el consumo de alimentos contaminados con una bacteria que se encuentra tanto en el agua como en el suelo, denominada Listeria monocytogenes. La Listeria afecta a todas las personas, pero las mujeres embarazadas tienen una probabilidad 10 veces mayor de contraer listeriosis que otros adultos sanos debido a los cambios hormonales que afectan el sistema inmunológico durante el embarazo.

Una mujer embarazada puede transmitir la Listeria a su bebé antes de nacer incluso sin saberlo porque no se sentirá enferma, pero la enfermedad puede provocar un aborto espontáneo, muerte fetal, parto prematuro, nacimiento de un bebé con bajo peso, una amplia gama de problemas de salud para el recién nacido o incluso la muerte del bebé. Al respecto y dada su importancia e impacto en la población, que la FDA elaboró una Guía que incluye diversos materiales que se pueden imprimir y personalizar, para ayudar a educar a las comunidades acerca de este grave riesgo transmitido por los alimentos.

¿Qué es listeriosis?

La listeriosis es una enfermedad transmitida por los alimentos que se contrae por comer alimentos contaminados con Listeria, una bacteria que habitualmente se encuentra en la tierra, el agua, la vegetación en descomposición y el tracto intestinal de los animales, como las vacas lecheras. La Listeria también puede encontrarse en quesos blandos y otros productos elaborados con leche sin pasteurizar y alimentos procesados que se contaminaron, como fiambres.

¿Qué alimentos la transmiten?

Existen animales que, aun sin presentar síntomas, son “portadores” de la bacteria en sus intestinos, pudiendo resultar contaminados los productos cárnicos y lácteos que de ellos se obtengan.

Los alimentos que más frecuentemente se han visto involucrados en los brotes de enfermedad son:

• Fiambres y embutidos a base de carnes y aves.
• Lácteos elaborados con leche sin pasteurizar.
• Vegetales crudos.
• Pescados crudos y ahumados.

La FDA recomienda a todas las mujeres embarazadas no comer quesos blandos a menos que estén hechos con leche pasteurizada y seguir estos consejos adicionales para prevenir la enfermedad:

• No consumir quesos blandos (como el queso feta, brie, camembert, azul, blanco, fresco, asadero y panela), salvo que estén elaborados con leche pasteurizada;
• Salchichas, fiambres y embutidos a menos que estén recalentados y bien calientes;
• Patés o pastas de carne para untar refrigerados; Mariscos ahumados refrigerados, a menos que estén cocidos, como por ejemplo, en un guiso.

Más información:
www.anmat.gov.ar