ETIQUETADO FRONTAL, UN TEMA POR DEFINIR

Si bien el secretario de gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein, ha dicho que aún no está decidido cuál será el formato de etiquetado frontal a utilizar, reconoció que “ya existe un acuerdo entre las áreas de Salud, Agroindustria y Comercio”. ¿Cuáles son las opciones que analiza el Gobierno para el etiqueta de alimentos y en qué consisten?, lo veremos a continuación.

Alimentos

El rotulado de los alimentos envasados procura orientar al consumidor en la decisión de compra a través de la declaración de información relevante, evitando que se describa al alimento de manera errónea, de modo de velar por la protección del consumidor.

Actualmente, el capítulo V del Código Alimentario Argentino (CAA) detalla la reglamentación para el rotulado de los alimentos envasados, al igual que el Reglamento Técnico MERCOSUR para Rotulación de Alimentos Envasados N° 26/03 (Res. GMC 26/03). En este último, se indica que las etiquetas de todos los productos alimenticios que se distribuyen en los países que componen conglomerado deben contener la siguiente información: denominación de venta del alimento, lista de ingredientes, contenido neto, identificación del origen, identificación del lote, fecha de duración, condiciones de conservación, preparación e instrucciones de uso del alimento, cuando corresponda, información nutricional, nombre o razón social y dirección del importador, cuando corresponda.

Rótulo de alimentos

Si bien, ambas reglamentaciones se mantienen vigentes. Todo indica que en un futuro próximo se realicen algunas modificaciones. Sobre todo a lo que se refiere al etiquetado frontal. Así lo manifestó el actual secretario de gobierno de Salud, Adolfo Rubinstein, durante una jornada convocada por Unicef y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el Anexo de Diputados. En dicha actividad, el titular de Salud subrayó que dicha estrategia, al igual que la actual, tiene como objetivo “orientar la compra de alimentos, en particular de los ultraprocesados”. Este es uno de los ejes en los que girará el plan nacional de lucha contra la obesidad que está en desarrollo.

 

¿Negro, semáforo o colores?

A diferencia del rotulado de alimentos, el etiquetado frontal consiste en un sistema de signos ubicados sobre el frente del envase con indicaciones sobre el contenido de los diferentes productos. Hay tres principales: el primero, “advertencias”, exige que los alimentos con exceso de azúcares, sal o grasas lleven un octógono negro con letras blancas en el que figure “Alto en…”. Cuantos más sellos lleve un producto, “más desaconsejable su consumo”.

Advertencias
Rotulado Octágono negro.

El segundo, conocido como el “semáforo”, usa el verde, amarillo y rojo para alertar sobre el contenido alto, mediano o bajo de azúcar, grasas o sodio. Y el tercero, llamado “Nutriscores”, toma en consideración la composición global del alimento, y le asigna un puntaje (expresada en una de las letras A, B, C, D, E, resaltada en rectángulos de diferentes colores).

Semáforo
Rotulado Semáforo.

Según explicó el titular de Salud, el que se está imponiendo en la región y el que se vio que orienta el consumo es de “advertencias”, ya adoptado por Chile y Uruguay. Es el que respaldan la Organización Panamericana de la Salud y algunos especialistas locales.

“Tiene un doble objetivo -afirmó Rubinstein-. Por un lado, informa al consumidor y, por otro, estimula a los fabricantes para que reformulen sus productos. De hecho, en Chile, muchos de los que antes tenían sellos ya no los tienen”.

Nutriscores
Rotulado Nutriscores.

Diferentes criterios

Si bien a nivel regional el uso del octágono negro (“Advertencias”) lleva la delantera, a nivel local existen algunas “discrepancias” al respecto.

Para Fabio Da Silva Gómez, asesor regional en nutrición y actividad física de OPS/OMS, “el octógono se identifica más rápido, permite juzgar más rápido la información, se comprende mejor y ofrece una mejor capacidad de cambiar la decisión o la intención de compra”. El semáforo, en cambio, “dificulta la decisión del consumidor porque tiene poco tiempo para decidir y un producto con tres señales encendidas al mismo tiempo”. Y apuntó otra desventaja “al igual que el nutriscore de Francia son muy coloridos y se confunde con el fondo colorido de las etiquetas”.

DESDE LA SECRETARÍA DE SALUD ESTÁN TRABAJANDO EN EL MODELO DE ETIQUETADO FRONTAL QUE MEJOR SE ADAPTE A LA INDUSTRIA NACIONAL.

Por su parte, Sergio Brito, director del Centro de Estudios sobre políticas y Economía de la Alimentación, afirma que hay un “énfasis exagerado en la estrategia del etiquetado”. Y aclara que sin una política de educación alimentaria, es difícil enfrentar el problema de la obesidad. Asimismo, señala que “lo importante es el contenido global de nutrientes”, por lo que se inclina por el “Nutriscore”. 

Desde la secretaría de Salud continúan trabajando en el modelo de etiquetado frontal que mejor se adapte a la industria nacional. Ahora, solo queda esperar cuál de todos irán a aplicar.

Más información: www.magyp.gob.ar

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