El big data sale a la conquista de las bodegas

A través de esta tecnología, es posible conocer mejor los gustos y las preferencias de los consumidores. Importantes bodegas europeas, como la italiana Frescobaldi o la francesa Champagne Bollinger, ya han incorporado esta herramienta a su sistema de producción. La inteligencia artificial comienza a asumir un rol protagónico en la industria vitivinícola.

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“Lo que se puede medir, se puede mejorar”. La frase, que podría corresponder a un antiguo refrán, se ajusta perfectamente a lo que ofrece en la actualidad el concepto de big data. Esta idea, aún lejana en la Argentina pero que en el resto del mundo, sobre todo en Europa y Estados Unidos, ya está comenzando a asumir un rol protagónico. Sobre todo en el sector industrial y alimentario. ¿Cómo, cuándo y qué cantidades producir?, son algunos de los interrogantes que ayuda a responder esta tecnología y que permite a los productores entender (y conocer) mejor las necesidades de los consumidores.

La industria del vino no está ajena a esta realidad. Muy por el contrario, cada vez son más las bodegas que comienzan a confiar en el big data y en la inteligencia artificial para conocer las preferencias y gustos de sus clientes. El servicio en boga en este momento lo ofrece la empresa estadounidense Enolytics. A través de su aplicación “big data analytics”, las empresas no solo conocen los gustos de los consumidores sino también prevén qué tipo de estrategias de marketing aplicar para el posicionamiento de su marca o producto.

“Asociamos el vino con el placer y la cultura, que son conceptos difícilmente cuantificables. Sin embargo, el uso del big data ha demostrado que puede darnos pistas sobre lo que realmente buscamos en el vino”, señala Pedro Ballesteros, primer Master of Wine español. Ballesteros agrega que el uso del big data “hace la vida más fácil para los productores ayudando a posicionar los vinos que los consumidores reclaman”.

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Por su parte, Felicity Carter, editor jefe de la publicación Meininger’s Wine Business International, afirma: “La aparición del big data en la industria del vino revolucionará la forma en la que actualmente se promociona y se vende. Permitirá conocer el espacio de tiempo correcto para publicitar una marca y ayudará a los sommelier a poder predecir el maridaje perfecto de comidas y vinos para sus clientes”.

Para la periodista y colaboradora de Forbes, Cathy Huyghe, los datos de tecnología inteligente miden lo que realmente están haciendo los consumidores en lugar de lo que creen que están haciendo: “En lugar de pedirle a un grupo de personas que reflexione sobre su comportamiento anterior con respecto al vino, las interacciones de datos reales se registran en el momento exacto en el que ocurren”.

Si bien, pareciese tratarse de “una ciencia exacta”, advierte: “El problema es que la encuesta tradicional y la investigación de encuestas son solo la punta del iceberg de lo que se puede conocer. Tomar decisiones basadas en la punta del iceberg, es una muestra demasiado pequeña en relación a todo el grupo a analizar. Sería como basar su decisión de cosecha en una vid aleatoria en un viñedo de 100 acres”.

“ASOCIAMOS EL VINO CON EL PLACER Y LA CULTURA, QUE SON CONCEPTOS
DIFÍCILMENTE
CUANTIFICABLES. SIN EMBARGO, EL USO DEL BIG DATA HA
DEMOSTRADO QUE PUEDE DARNOS
PISTAS SOBRE LO
QUE REALMENTE
BUSCAMOS EN EL VINO”.

¿Qué pasa con la producción?

Optimizar todos los procesos de la elaboración de vino para obtener un valor alto, solo se puede conseguir apoyándose en los procesos de transformación digital, produciendo más y mejor, rentabilizando el terreno y su producción. Por ejemplo, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) cree que en el 2050 será necesaria una agricultura que sea inteligente, para que se puede aumentar la producción con menos recursos dado a el gran aumento de población que habrá en el planeta.

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En el caso de la industria vitivinícola, el big data producirá un aumento del rendimiento permitiendo a los administradores realizar calendarios de trabajo que sean más óptimos. Los expertos afirman que “se puede recibir una gran cantidad de información sobre la humedad en los viñedos o la calidad del aire a través de un sinfín de dispositivos y sensores para tomar mejores decisiones analizando los datos obtenidos”.

Esta evolución en el sector agroalimentario y, dentro de este, el vitivinícola, hacia la industria 4.0 (Business Intelligence o Ciberindustria del futuro) de la mano de la propagación de múltiples tecnologías y el acceso a grandes fuentes de datos y registros, junto con técnicas y estrategias de explotación de dicha información, permitirá obtener conclusiones que aporten valor a todos los niveles, tanto productivos como de negocio.

“Impacto transformacional”

Este es un caso a tener en cuenta: la cooperativa española Bodegas San Valero, la empresa tecnológica aragonesa Comextic y el Instituto Tecnológico de Aragón (ITAINNOVA), pusieron en marcha, con la financiación del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el proyecto SOP4BODEGAS. A través de esta iniciativa, desarrollarán la primera plataforma digital de gestión integral de la cadena de suministro en las industrias vitivinícolas.

El objetivo general del proyecto se centra en el desarrollo de tecnologías de la información que permita orquestar un proceso S&OP Avanzado (Sales and Operations Planning) en la operativa de vendimia, elaboración, producción y comercialización para el sector de bodegas y cooperativas vitivinícolas.

De esta forma, el sector del vino se pone a la cabeza de la innovación industrial, gracias al desarrollo de una plataforma digital que, basada en la integración del big data y del Internet de las Cosas (IoT), ofrecerá por primera vez una planificación empresarial integrada, que permita conectar la planificación operativa, táctica y estratégica a través de herramientas tecnológicas específicas para el sector.

Durante los próximos tres años, el consorcio formado por las dos compañías aragonesas y el CDTI, desarrollarán una solución innovadora, que permitirá mejorar los procesos de producción de las bodegas y cooperativas vitivinícolas al poder llevar a cabo la gestión integral de todas las áreas que engloban la cadena de suministro: desde la gestión de los datos, hasta la gestión económica y la logística de las compañías.

El proyecto SOP4BODEGAS, que cuenta con una financiación de más de 900.000 euros por parte del CDTI, destaca -según el informe Hype Cycle, elaborado por la consultora Gartner- por su “impacto transformacional, puesto que permitirá nuevas formas de hacer negocios entre industrias en un horizonte temporal de 5 a 10 años”.

Más información: www.enolytics.com

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