¡Chau, sodio!: buscan reducirlo en alimentos procesados

Las empresas productoras de alimentos procesados tendrán tiempo hasta marzo de 2020 para adecuar sus productos al nuevo Código Alimentario Argentino que dispone una nueva disminución del contenido de sodio, uno de los principales factores de riesgo para la hipertensión arterial.

Código Alimentario

El sodio es un mineral que el cuerpo necesita en pequeñas cantidades para funcionar adecuadamente, interviene en funciones de los nervios y músculos, y ayuda a mantener en equilibrio los líquidos del cuerpo. Su consumo en exceso eleva la presión arterial, y en la Argentina causa el 62 por ciento de los accidentes cerebrovasculares y el 42 por ciento de las enfermedades coronarias, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Por ese motivo, el Gobierno puso en vigencia la Resolución Conjunta 1/2018, que establece la reducción de sodio en 26 artículos del Código Alimentario Argentino (CAA). Esta medida, que deberá cumplirse en un plazo máximo de 18 meses e involucra a diferentes productos como galletitas, bizcochos, fiambres, embutidos, sopas y caldos.

Esta resolución, impulsada por la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación y presentada por las autoridades de la Secretaría en la IV Reunión de la Comisión Nacional Asesora para la Reducción del Consumo de Sodio, impone una reducción de entre 5 y 14 por ciento de sodio en los alimentos.

La  nueva reglamentación se enmarca dentro de la Ley 26.905, la cual limita el contenido de sodio en alimentos industrializados y ordena la presencia de menús alternativos de comidas sin sal agregada en restaurantes, entre otras cosas.

Esta no sería la primera modificación en el CAA, ya en 2013 el Gobierno había ordenado una disminución del 15 por ciento en diferentes productos alimenticios.

Sodio

Consumo excesivo de sal

Las recomendaciones de la OMS para el consumo diario de sal es de 5 gramos diarios (2 gr de sodio). En la Argentina se estima que el promedio de su ingesta diaria es de 11,2 gr, que es el doble de lo aconsejado por el organismo internacional. El 70 por ciento de la sal consumida proviene de los alimentos procesados, por lo cual debe reducirse en su elaboración industrial.

ESTA MEDIDA, QUE DEBERÁ CUMPLIRSE EN UN PLAZO MÁXIMO DE 18 MESES E INVOLUCRA A DIFERENTES PRODUCTOS COMO GALLETITAS, BIZCOCHOS, FIAMBRES, EMBUTIDOS, SOPAS Y CALDOS.

Mesas de reformulación

La Comisión Nacional de Alimentos (CONAL) avaló la propuesta que surgió del trabajo de las mesas de reformulación de alimentos integradas por el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), la Dirección Nacional de Bebidas y Alimentos de la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), las cámaras y empresas productoras de alimentos. Dichas entidades, han diagramado el avance de la ley hacia otros alimentos, tales como las salsas a base de tomate y algunos tipos de aderezos, como la salsa golf.

Además, se compartió un modelo de protocolo metodológico para la apertura de nuevas mesas de reformulación de alimentos que se llevan a cabo con la industria, y que será utilizado no solo para la disminución del contenido de sodio en alimentos industrializados, sino también para la reducción de cualquier otro nutriente crítico, como por ejemplo, el azúcar.

Más información: www.argentina.gob.ar/anmat

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